Cuatro auditorías especializadas
Auditoría de indexabilidad y errores de rastreo: qué ve Google de tu web, qué no, y qué desperdicia tu crawl budget. Auditoría de estructura y arquitectura web: jerarquía, enlazado interno y canibalizaciones que confunden al buscador.
Auditoría de CRO: por qué tu tráfico no convierte y dónde se pierde el usuario. Auditoría SEO para tiendas online: facetados, fichas de producto, stock y todo lo específico del ecommerce. Y SEO de internacionalización: la auditoría y estrategia para posicionar tu web fuera de España.
Proceso y plazos honestos
Una auditoría real lleva entre 2 y 4 semanas según el tamaño del sitio — no es lo mismo analizar 20 URLs que 20.000. Quien te promete una auditoría completa en 24 horas te está vendiendo el export de un software, no el criterio de un consultor.
El proceso: rastreo y análisis técnico completo, revisión manual de los puntos críticos, contraste con tu competencia y entrega con una sesión donde te explico cada hallazgo y resolvemos dudas.
El entregable: una hoja de ruta accionable
No recibes una lista de 400 errores sin contexto: recibes los problemas que de verdad frenan tu visibilidad, priorizados por impacto y esfuerzo, con instrucciones que tu equipo puede ejecutar — o que ejecutamos desde Ekuánime. Si después quieres acompañamiento continuado, la auditoría descuenta del primer mes de consultoría SEO externa.
Metodología: las herramientas ayudan, el criterio decide
El proceso técnico: rastreo completo del sitio con crawler profesional, cruce con los datos reales de Google Search Console (qué indexa, qué posiciona, qué cae), análisis de logs en sitios grandes, revisión manual de las plantillas y páginas críticas, y benchmark contra los competidores que te están ganando. Las herramientas detectan síntomas a escala; el diagnóstico — qué importa, por qué y en qué orden atacarlo — lo pone el consultor.
Cada hallazgo del informe lleva tres cosas: evidencia (dónde está y cómo comprobarlo), impacto estimado y la corrección concreta. Nada de "se recomienda mejorar el contenido" — instrucciones que un desarrollador o un redactor pueden ejecutar el lunes.
Cuándo necesitas una auditoría (y cuándo no)
La necesitas si: tu tráfico cayó y no sabes por qué, llevas meses publicando sin resultados, vas a migrar o rediseñar la web (auditar antes evita catástrofes), heredaste una web de otra agencia, o tu competencia te adelanta sin razón aparente.
No la necesitas si tu web tiene 10 páginas y un problema evidente — en ese caso te lo diré en la revisión gratuita inicial y saldrás con una recomendación puntual en vez de pagar una auditoría completa. Y si lo que buscas es acompañamiento continuo y no un diagnóstico puntual, empieza directamente por la consultoría SEO externa.