Auditoría de internacionalización: el punto de partida
Antes de traducir nada, hay decisiones estructurales que condicionan todo lo demás: ¿dominios por país (.fr, .de), subdominios o subdirectorios (/fr/, /de/)? ¿Qué mercados tienen demanda real para lo tuyo y cuánta competencia? La auditoría responde con datos: análisis de demanda por país, competencia local, y el estado actual de tu web para el salto.
Si ya tienes versiones internacionales que no funcionan, la auditoría detecta los sospechosos habituales: hreflang mal implementado, contenido traducido a medias, geolocalización confusa y autoridad sin construir en el mercado destino.
Hreflang y arquitectura multiidioma sin errores
El hreflang es la etiqueta que dice a Google qué versión mostrar a cada país e idioma — y es de lo que más se implementa mal en todo el SEO técnico: etiquetas sin retorno, códigos de país erróneos, conflictos con canonicals. La implementación se hace y verifica junto con la auditoría de arquitectura y la de indexabilidad, porque una internacionalización multiplica las URLs y los riesgos de rastreo.
Localizar no es traducir
Posicionar en Francia no es traducir tu web al francés: es investigar cómo busca el cliente francés (sus palabras, no las tuyas traducidas), adaptar contenido, moneda, confianza y medios de pago, y construir autoridad con enlaces del mercado destino — la rama internacional del linkbuilding. Para ecommerce, se coordina con la auditoría SEO para tiendas online: facetados, envíos e impuestos por país tienen su propia letra pequeña.