Qué revisa la auditoría de arquitectura
Jerarquía de contenidos y profundidad de clic (¿a cuántos clics está tu página de negocio más importante?), estructura de URLs, enlazado interno y reparto de autoridad, silos temáticos, breadcrumbs, y la coherencia entre lo que cada página ataca y lo que Google entiende que ataca.
El análisis se hace con rastreo completo del sitio y visualización del grafo de enlaces internos: dónde se concentra la autoridad, qué páginas están huérfanas y qué dinero estás enterrando a cinco clics de la home.
Canibalización: cuando tu web compite contra sí misma
Dos o más páginas atacando la misma intención de búsqueda se roban posiciones mutuamente: Google duda, alterna cuál muestra y al final ninguna rankea bien. La auditoría detecta cada canibalización con datos de Search Console y propone el remedio: consolidar, redirigir o rediferenciar.
Es el problema número uno de webs que llevan años publicando contenido sin estrategia — y arreglarlo suele dar subidas rápidas sin crear nada nuevo.
Arquitectura para crecer (y para los silos)
Una buena estructura no solo ordena lo que hay: prepara la web para escalar — nuevos servicios, nuevas ciudades, nuevos contenidos — sin romper nada. El entregable incluye el mapa de arquitectura propuesto y el plan de migración de URLs si hace falta reorganizar, coordinado con la auditoría de indexabilidad para que ningún cambio cueste tráfico. En tiendas online, la arquitectura de categorías y facetados tiene su propia revisión en la auditoría SEO para ecommerce.