Si gestionas campañas en Google Search, hay un cambio de política que conviene conocer antes de que te afecte sin saber por qué: Google acaba de ampliar los supuestos en los que puede limitar la visibilidad de tus anuncios, con la posibilidad de que esta restricción se aplique gradualmente hasta 2028.
La noticia la publicó Search Engine Land el 12 de junio de 2026 y la detectó primero Anthony Higman, fundador de Adquire, que compartió su descontento en LinkedIn. Me parece lo suficientemente relevante para los anunciantes que trabajan conmigo — y para cualquier empresa que invierta en Google Ads — como para dedicarle un artículo propio.
Qué es el "limited ad serving" y por qué importa ahora
La política de limited ad serving existe desde hace tiempo: Google puede reducir la frecuencia con que sirve anuncios de ciertos anunciantes cuando estima que hay un riesgo elevado de generar una mala experiencia al usuario. Hasta ahora se aplicaba en casos bastante evidentes. Lo que cambia a partir de este mes es que Google amplía los escenarios de búsqueda cubiertos por esta política, con implementación gradual que se completará en 2028.
La comunicación oficial de Google a los anunciantes lo deja claro: la nueva sección del buscador de la política recoge supuestos adicionales y una lista de buenas prácticas. No es una penalización manual — es un filtro automatizado que puede reducir tus impresiones en determinadas búsquedas sin que recibas ningún aviso explícito.
Quién está en el punto de mira
Google detalla tres perfiles que pueden verse afectados:
Anunciantes con historial de quejas persistentes. Cuando los usuarios reportan de forma reiterada que el contenido, los productos o el comportamiento de un anunciante no cumplen sus expectativas, Google puede considerar a ese anunciante "no cualificado" para ciertas búsquedas. La acumulación de valoraciones negativas sobre productos o prácticas comerciales pesa directamente en esto.
Marcas cuya identidad no está clara. Google quiere que el usuario sepa inmediatamente con quién está interactuando al ver un anuncio. Los anuncios genéricos que no dejan claro quién está detrás, los que hacen referencia a otras marcas de forma ambigua, y los que podrían confundir al usuario sobre la identidad del anunciante son los más expuestos a esta restricción.
Anunciantes nuevos sin historial. La falta de historial no es una infracción, pero sí un factor de riesgo a ojos de Google: sin datos de confianza previos, los anuncios de cuentas nuevas en búsquedas de mayor riesgo pueden aparecer con menos frecuencia mientras se construye ese historial.
La señal de fondo: Google premia la claridad de marca
Este cambio no es aislado. Encaja con una tendencia clara que llevo meses observando en las cuentas que gestiono: Google Ads premia cada vez más a las marcas que invierten en identidad y coherencia, y penaliza implícitamente a las que se apoyan en creatividades genéricas y páginas de destino que podrían ser de cualquier empresa.
El nivel de calidad (Quality Score) ya incorporaba señales de relevancia y experiencia en la página de destino. Ahora la política de limited ad serving añade una capa más: la confianza que el usuario deposita en el anunciante, medida por su historial de quejas y por la claridad con que comunica quién es.
Para los anunciantes que gestionan bien sus campañas y cuidan su reputación, este cambio no debería afectarles. Para los que operan con creatividades copiadas, promesas exageradas o páginas de destino que no responden lo que el anuncio promete, el impacto puede ser notable — y silencioso, porque no habrá un mensaje de error, simplemente menos impresiones.
Qué hacer si gestionas Google Ads
Google recomienda tres acciones concretas para reducir el riesgo, y yo añadiría una cuarta desde la experiencia práctica:
1. Fija tu dominio como titular en los anuncios responsive. En los anuncios de búsqueda responsive (RSA), tienes la opción de anclar el dominio o el nombre de marca en la primera posición del titular. Hacerlo es la señal más directa de transparencia que puedes dar: el usuario ve inmediatamente quién le está anunciando antes de hacer clic.
2. Revisa tus páginas de destino con ojos de usuario nuevo. La pregunta que tiene que responder tu landing en los primeros tres segundos es: "¿Quién eres y qué me estás ofreciendo exactamente?" Si necesita más de un scroll para quedar claro, hay trabajo que hacer.
3. Audita tus reseñas y valoraciones. No solo en Google Maps — también en Trustpilot, en tu ficha de producto si vendes en marketplaces, y en cualquier plataforma donde los usuarios puedan opinar sobre ti. Un patrón de quejas sobre el mismo problema es exactamente el tipo de señal que Google dice estar monitorizando.
4. Revisa los términos de búsqueda por los que apareces. Parte de este problema viene de aparecer en búsquedas donde el usuario no te estaba buscando a ti — y eso genera clics de baja calidad que pueden acumular señales negativas indirectas. Limpiar las negativas y ajustar las concordancias es higiene básica que aquí cobra más sentido que nunca.
¿Cómo saber si ya te está afectando?
Directamente no lo sabrás: Google no manda un aviso de "limited ad serving activo en tu cuenta". Lo que sí puedes monitorizar: una caída inexplicada en impresiones en búsquedas específicas sin cambios en presupuesto ni en pujas, un aumento en el porcentaje de impresiones perdidas por calidad (no por presupuesto), y tasas de conversión que bajan porque el tráfico que llega es menos cualificado.
Si estás viendo alguna de estas señales y no tienes claro el origen, puede ser el momento de hacer una auditoría de la cuenta con criterio fresco.
Fuente de referencia: Search Engine Land, 12 de junio de 2026. Análisis y criterio editorial propios.